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Memorias de Rodulfo de la Campa Cuffí

Cultura

Cena de Nochebuena en al año 1929

En abril de 1929 fui destinado en comisión de servicio, con el cargo de Comandante, al buque de transporte "Máximo Gómez". Este era un buque ya viejo y estaba en malas condiciones, principalmente por las averías causadas por el ciclón del 20 de octubre de 1926. Se encontraba fondeado de forma permanente frente a la refinería de Belot, y era empleado solo como prisión para detenidos extranjeros, pendientes de terminar su expediente de deportación por la Secretaría de Gobernación, y también para miembros de la Marina de Guerra en prisión preventiva pendientes de ser juzgados en Consejo de Guerra General. En ese destino tenía bajo mi custodia y responsabilidad cuantos presos y detenidos allí se encontraban.

Lo primero que hice al tomar posesión del cargo fue establecer horarios y obligaciones de trabajo, pero solo en faenas para el mejoramiento de sus propias condiciones de vida, como preparar locales adecuados para alojarlos, pintar sus aposentos con lechada de carburo (única pintura disponible), limpieza diaria de los recintos, y todo lo que tendiese a hacer más llevadera y humana su permanencia a bordo. Además, sustentaba la teoría de que aquellos infelices, al emplear su tiempo en algunos quehaceres y faenas, pensarían menos en sus desgracias y desdichas.

Otros de mis empeños fue siempre el procurarles el mejor racionamiento posible, a pesar de la exigua consignación que a tal fin daba la Secretaría de Gobernación ($0.30 al día por persona), pagados siempre con gran atraso. Al acercarse la Navidad de 1929, pensé que aquellos infelices, tan maltratados por la suerte, debían tener también su Nochebuena, con al menos un rato de alegría y esparcimiento que les hiciese olvidar, aunque por breve tiempo, los infortunios que los aquejaban. No disponía de dinero ni consignación alguna para ese fin, pero recurrí al sistema de los aguinaldos. Así fue que le hablé a los comerciantes que nos habían estado suministrando productos durante todo el año: carnicero, panadero, bodeguero, etc, y les dije que "los presos esperaban de ellos que les enviaran algo extra con que pasar la Nochebuena, en virtud del dinero gastado en sus respectivos comercios durante todo el año". La respuesta de ellos fue buena: el carnicero les envió un lechón asado y varias gallinas y guineos, el panadero les obsequió con cantidades de pan y un hermoso y suculento pastel de sardinas, el bodeguero les mandó turrones, membrillos y chucherías de Pascuas, y el de la plaza que suministraba el fresco les mandó frijoles negros y viandas.

Así, llegada la hora de la cena, en mesas limpias y alineadas pudieron aquellos presos disfrutar un abundante y bien confeccionado menú, que quizas superó al de muchos hogares, y que incluyó sopa de menudos, frijoles negros, arroz blanco, yuca con mojo, tostones, ensalada, lechón asado, fricasé de guineo, pastel de sardinas, turrones, membrillo, queso, nueces, avellanas, castañas, refrescos, pan, café y tabacos. Ese menú quedó plasmado en detalle, en el dorso de una tarjeta de Navidad que conservo entre los recuerdos de mi archivo personal, que fue dedicada y firmada esa noche por todos los presos en el "Maximo Gómez", como prueba de gratitud por el trato recibido.

Después de la cena, discursearon, cantaron, y les permitimos diversión y esparcimiento, en cuanto no se contraviniese los reglamentos de la prisión. Llegada la hora del recuento, formaron en larga fila, y según respondían a su nombre iban ingresando a la bodega de popa, amplia, ventilada y limpia, la cual bajo mis órdenes ellos mismos habían preparado para su alojamiento. Cerrada la entrada y colocados los centinelas de costumbre, me retiré al hogar a cenar con mi familia. Esa noche dormí más alegre y tranquilo que de costumbre, no sé si debido a la Santidad de la Pascua, o a la satisfacción de una buena obra, realizada dentro del más estricto cumplimiento del deber.

Cerca de once meses estuve en el "Máximo Gómez", sin salir del puerto de La Habana, hasta febrero de 1930, cuando pasé al Buque Escuela "Patria", en comisión de servicio con el cargo de Segundo Comandante.

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